El exfutbolista portugués lanzó una durísima crítica contra el presidente de la FIFA, a quien acusó de actuar en beneficio propio con el fallido plan para comercializar el Mundial y pidió su salida inmediata del organismo.
La crisis que atraviesa Gianni Infantino al frente de la FIFA sigue sumando capítulos. Esta vez fue Luis Figo, una de las grandes leyendas del fútbol mundial, quien pidió públicamente la renuncia del dirigente suizo tras el fracaso del polémico proyecto que buscaba abrir el negocio del Mundial a inversionistas privados.
A través de una columna publicada en el Daily Mail, el exseleccionado portugués calificó el comportamiento de Infantino como "el más bajo, deshonesto, cobarde e interesado" que ha presenciado y aseguró que el presidente de la FIFA ha perdido toda credibilidad dentro del mundo del fútbol.
Figo apuntó directamente al frustrado plan para crear una empresa encargada de administrar los derechos comerciales de los torneos de la FIFA y vender una participación de ese negocio a capitales privados. La iniciativa provocó un fuerte rechazo de las confederaciones y finalmente fue retirada por el organismo.
"Infantino ha degradado el cargo que prometió elevar. Ha mentido, engañado e intentado engordar su propio nido a expensas del deporte que se supone que debe servir", escribió el exjugador de Barcelona, Real Madrid e Inter de Milán, en uno de los pasajes más duros de su declaración.
El portugués también aseguró que el dirigente perdió el respaldo de sus principales colaboradores, asesores y de gran parte de quienes trabajan en el fútbol internacional. Incluso, deslizó que tampoco contaría con el apoyo de Donald Trump, quien en los últimos meses había manifestado públicamente su respaldo a Infantino.
Figo cerró su mensaje con un llamado directo para poner fin al mandato del presidente de la FIFA: "Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no es demasiado tarde para salvar el fútbol. Debería irse. Ahora". Sus palabras se suman a las crecientes críticas que enfrenta Infantino en medio de una de las mayores crisis institucionales de su gestión.