Pelota de fútbol inteligente: ¿cómo funcionan los balones con sensores?

12-08-2026

Pelota de fútbol inteligente: conoce cómo funcionan los balones con sensores, qué datos registran y cómo ayudan al arbitraje y al VAR.

La pelota de fútbol ha incorporado nuevas tecnologías para registrar información que antes era difícil de obtener durante un partido. Entre ellas se encuentra el balón conectado, equipado con sensores capaces de detectar sus movimientos y contactos.


Esta tecnología no está pensada para cambiar la forma de jugar, sino para proporcionar datos más precisos. Su principal aplicación se encuentra actualmente en el arbitraje y el análisis de las jugadas.


Pero ¿cómo funciona una pelota de fútbol inteligente y qué información puede entregar un balón con sensores?

Pelota de fútbol inteligente: ¿qué tiene en su interior?


Una pelota de fútbol con tecnología Connected Ball incorpora un pequeño sensor en su estructura interna. Uno de los componentes utilizados es una unidad de medición inercial, conocida como IMU, capaz de registrar el movimiento del balón en tres dimensiones.


En el caso de los balones utilizados por FIFA, el sensor puede recopilar información 500 veces por segundo, incluyendo datos sobre aceleración y movimientos del balón.


Esta información se transmite en tiempo real a los sistemas que utilizan los árbitros. De esta manera, el balón puede aportar datos sobre lo que ocurrió en una jugada con una precisión que no depende únicamente de las imágenes de las cámaras.


¿El sensor afecta el comportamiento del balón?


La tecnología debe integrarse en el balón sin perjudicar su rendimiento. En Trionda, la pelota de fútbol del Mundial 2026, Adidas colocó el sensor en uno de sus cuatro paneles y añadió contrapesos en los otros tres para mantener el equilibrio y la estabilidad durante el vuelo.

Pelota de fútbol con sensores: ¿qué información registra?


Una pelota de fútbol conectada puede registrar información relacionada con sus movimientos y los contactos que recibe durante el partido.


Entre los datos que puede proporcionar se encuentran:


  1. El movimiento del balón.
  2. Cambios de aceleración.
  3. La trayectoria.
  4. El momento de los contactos con el balón.
  5. Información relacionada con la velocidad y el giro.


La tecnología también permite identificar cada toque de la pelota. Esto puede ser especialmente útil cuando existe una duda sobre qué jugador tuvo el último contacto o en qué momento exacto ocurrió una acción.

Pelota de fútbol inteligente: ¿para qué sirve en el arbitraje?


El principal objetivo de una pelota de fútbol inteligente en las competiciones profesionales es aportar información adicional al arbitraje.


Los datos del balón pueden combinarse con la posición de los futbolistas y otros sistemas tecnológicos. FIFA explica que esta información puede utilizarse junto con inteligencia artificial para ayudar en situaciones como el fuera de juego.


Por eso, un balón con sensores no reemplaza al VAR ni toma decisiones por sí mismo. Su función es entregar datos que ayudan a los árbitros a analizar una jugada de manera más rápida y precisa.

Pelota de fútbol inteligente: el ejemplo de Trionda


Trionda es uno de los ejemplos más avanzados de esta tecnología. La pelota de fútbol oficial del Mundial 2026 incorporó una evolución de Connected Ball Technology con un sensor IMU de 500 Hz.


Además del uso para el arbitraje, los datos generados por el balón permitieron conocer detalles del comportamiento de determinados remates durante el torneo.


Por ejemplo, adidas informó que uno de los goles de Lionel Messi registrados por la tecnología alcanzó una velocidad máxima de 109,4 km/h, con un giro máximo de 16,8 revoluciones por segundo.


Así, la evolución de la pelota de fútbol demuestra que el balón moderno puede cumplir una función que va mucho más allá de ser el elemento con el que se disputa el partido: también puede convertirse en una fuente de datos para el arbitraje y el análisis del juego.

Leonardo Medina
Periodista